Es el aire del alba y el aire del ocaso que energizan e impulsan a cualquier impulso creativo, sea en las costas del ego o el las llanuras del deseo, otro Otoño cargado de inhergía, antesalón al fin de año, fin del ciclo, oye las cosas que se divulgan en el viento, el aroma que relata lo que sucede bajo tierra, el silencio que otorga la visión...